Humana 22/01/2019

Humana recupera 1.838 toneladas de textil usado en Galicia para darles un fin social


La recogida selectiva de textil supone un ahorro importante para las administraciones locales. La Fundación asume el coste de dicho servicio, con el fin de promover la protección ambiental.

Humana Fundación Pueblo para Pueblo, organización que desde 1987 promueve la protección del medio ambiente a través de la reutilización de textil y lleva a cabo programas de cooperación al desarrollo en África, América Latina y Asia así como de apoyo local en España, recuperó 1.838 toneladas de textil usado en Galicia en 2018. Este registro es equivalente a 3,8 millones de piezas que tienen una segunda vida a través de la reutilización y el reciclaje. Con todo aún están lejos de las metas que impone la Unión Europea (UE).

A nivel global solo una de cada 10 piezas que los españoles ya no precisan tiene una nueva vida. La ciudadanía desecha anualmente un millón de toneladas de textil, pero solo el 10%, es decir, 100.000 toneladas, es recogido de modo selectivo por un gestor autorizado para promover su reutilización o reciclado. Estas cifras están lejos de la meta del 55% fijado por la UE para el próximo año. La Comisión Europea advirtió a España y la 13 países más de que corre el riesgo de no cumplir este objetivo. “Tiene que hacer más para que la ciudadanía y la economía puedan beneficiarse de la economía circular“, señala un informe del ejecutivo comunitario.

Tras la orgánica, los envases. plásticos, papel, cartón y el vidrio, el residuo textil es la quinta fracción que más generan los ciudadanos y la que presenta el porcentaje de valorización más alto, por encima del 90%. De ahí la importancia de concienciar a administraciones y ciudadanía de la necesidad de la recogida selectiva. El motivo para el optimismo es la importancia creciente de la economía circular, que define los residuos como recursos, y que en 2025 la recogida selectiva de la fracción textil será obligatoria por exigencia de la UE.

Componente social por encima del mercantil

“Desde Humana aplaudimos la labor de los municipios que promueven la recogida selectiva de textil”, valora Darío Gómez, responsable del área de Recogida de Humana en Galicia, “e insistimos en la importancia de impulsar un modelo de gestión sostenible que priorice el componente social por encima del mercantil”. “Las administraciones locales deben entender que tienen un compromiso que cumplir a seis años vista. Todos los agentes implicados debemos redoblar los esfuerzos para aumentar las cifras de recogida selectiva, no solo para respetar el objetivo impuesto por Bruselas sino para potenciar el beneficio ambiental y social de la ropa usada”, añade.

“Humana fortalece año tras año su compromiso con la ciudadanía, basado en la transparencia de la gestión, la trazabilidade del residuo gracias a estrictos mecanismos de control y la confianza en que las donaciones se convierten en recursos para nuestros fines sociales”, asegura Darío Gómez, “nuestro modelo funciona porque apostamos por un modelo circular para lo textil, por la inserción sociolaboral, generamos ocupación y luchamos contra la pobreza mediante nuestros proyectos de cooperación al desarrollo”.

Las piezas recogidas por Humana proceden de los contenedores verdes donde se deposita la ropa, el calzado, los complementos y el textil del hogar que ya no se emplea para darles una segunda vida. El servicio de recogida del textil es gratuito y representa un ahorro importante en los gastos de recogida y eliminación de residuos sólidos urbanos.

El beneficio ambiental

A reutilización y el reciclaje de textil contribuyen al ahorro de recursos, la protección del medio ambiente y la lucha contra lo cambio climático. Reducen los residuos en los depósitos controlados y en las plantas incineradoras, así como la emisión de gases de efecto invernadero. Cada kilo de ropa que se reutiliza y no es incinerado evita la emisión de 3,169 kg de CO2, según datos de la Comisión Europea.

Las 1.838 toneladas recogidas en Galicia en 2018 representan un ahorro de 5.827 toneladas de CO2 a la atmósfera, cosa que el planeta agradece. Equivalen a la emisión anual de 2.189 coches (que circulan 15.000 km anuales) o a la absorción anual de dióxido de carbono de 43.488 árboles.

Jerarquía de gestión de residuos

Las piezas depositadas en los contenedores de Humana tienen dos destinos: el 61% a tratar en alguna de las plantas de preparación para la reutilización de la Fundación (en Madrid, Barcelona y Granada) y el resto se vende a empresas de reutilización y reciclaje. El destino de las piezas tratadas es:

  • El 61% se prepara para la reutilización: el 15% se destina a las tiendas de segunda mano de Humana en España y el 46% se exporta, principalmente a África, para ser vendido a precios de mercado y así generar recursos para la cooperación al desarrollo.
  • El 29% se encuéntra en un estado que no permite su reutilización por lo que se vende a empresas de reciclaje textil para que elaboren otros productos como mantas, aislantes o trapos para la industria de automoción.
  • El 1% son residuos impropios (plástico, tarjeta, otros) que se ponen en manos de los gestores autorizados correspondientes.
  • El 9% se envía a un centro de tratamiento de residuos para su disposición final ya que no se puede reutilizar ni reciclar ni valorizarse energéticamente.
  • El beneficio social: empleo verde y cooperación

    La gestión sostenible del residuo textil reporta dos grandes beneficios sociales: el primero es la generación de empleo verde y la contribución a la economía social, ya que fomenta la creación de puestos de trabajo inclusivos, estables y de calidad. Humana cuenta con un personal en aumento gracias a que genera un empleo indefinido por cada 36.000 kg de textil recogido.

    El segundo es la aportación de recursos a iniciativas sociales. Tras más de tres décadas de actividad, 2,4 millones de personas se beneficiaron de los programas de desarrollo que Humana lleva a cabo en los países del Sur de la mano de sus contrapartes o socios locales. Humana destinó más de 30 millones de euros para la formación de profesores de primaria, el impulso de la agricultura sostenible o la lucha contra lo VIH/SIDA, entre otras acciones.