MAYO 2018
María Cruz Ferreira Costa
Entrevista a la Directora Xeral de Calidade Ambiental e Cambio Climático, María Cruz Ferreira Costa"
La Dirección General de Calidad Ambiental y Cambio Climático ejerce las competencias y funciones en materia de evaluación y control de la incidencia que sobre el ambiente provoque la actividad humana, el fomento de sistemas y estrategias de corrección de dicha incidencia, la evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el ambiente, la gestión de los sistemas de observación ambiental y predicción meteorológica de Galicia y el impulso de la investigación ambiental y el desarrollo tecnológico para el logro de la adecuada protección ambiental. Desde su nombramiento en noviembre de 2016 podría comentarnos:

¿Cuáles son los principales programas o líneas de trabajo en curso?

La Dirección General está capitaneando la acción global de la Xunta de Galicia en la lucha contra el cambio climático. La redacción de la futura Estrategia Gallega de Cambio Climático y Energía 2050 avanza a buen ritmo y esperamos presentarla a finales de año 2018. Con este documento, Galicia será una Comunidad pionera con su propia hoja de ruta para enfrentarse al mayor reto ambiental, y también económico y social, que existe hoy a nivel global.

Aspiramos a tener un efecto arrastre sobre el resto de Administraciones; por eso, crearemos una Oficina Técnica de Cambio Climático que asumirá, entre otras funciones, la coordinación del Pacto de los Alcaldes por el Clima y la Energía en Galicia. Somos conscientes de que las limitaciones técnicas y financieras de los municipios muchas veces merman su capacidad de acción, aún cuando existe voluntad. Nos hemos fijado 2020 como fecha tope para lograr la adhesión total de los 313 ayuntamientos gallegos. Para ello, contamos con un presupuesto de un millón de euros.

Por otra parte, estamos impulsando la colaboración público-privada en materia de innovación aplicada a la lucha contra el cambio climático; como ejemplo, próximamente se instalará en Galicia una antena de Climate KIC, red dependiente del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología, que contribuirá a movilizar a universidades y centros de investigación, a las empresas y a las entidades públicas en una misma dirección.

Luchar contra el cambio climático significa estar en el ahora y Galicia no puede quedarse atrás. Por eso, nuestro compromiso es máximo.

Otros de los ejes sobre los que pivota nuestra actividad es el impulso de la economía circular. En colaboración con las tres universidades gallegas estamos preparando una estrategia en la materia, que nos servirá de guía en la transición a un modelo más eficiente en el uso de los recursos y bajo en emisiones de carbono.

¿Qué ha realizado DXCACC en cuanto a las infraestructuras para una adecuada gestión de los residuos?

La correcta gestión de los residuos domésticos en Galicia quedará garantizada con la ampliación del complejo industrial de Sogama, cuyas obras comenzaron en el mes de octubre de 2017, y que permitirán incrementar su capacidad en un 81%, pasando de las 550.000 toneladas anuales a 1 millón.

Finalizada la reforma, Sogama tendrá capacidad para multiplicar por cuatro su aportación al reciclado, enviando alrededor de 120.000 toneladas anuales de materiales a los centros recuperadores, y para minimizar el depósito en vertedero. Esperamos llegar al vertido técnico cero.

Asimismo, el Complejo Medioambiental de Cerceda contará con una planta de compostaje que producirá entre 3.000 y 4.000 toneladas de abono de calidad que podrá ser aplicado en la agricultura sin restricciones, aunque tiene capacidad para procesar 15.000 toneladas anuales.

En cuanto a instalaciones menores, destinaremos a lo largo de 2018 más de 1,1 M€ a mejorar la dotación de la amplia red de puntos limpios con la que cuenta Galicia. Actualmente, disponemos de 147 instalaciones que dan servicio prácticamente al 90 % de la población.

Por otra parte, con respecto a los residuos industriales, las necesidades están cubiertas. El Plan autonómico en la materia, que abarca el período 2016-2022, analiza la probable evolución de la generación y concluye que únicamente serían precisas nuevas instalaciones para cubrir el mercado derivado del tratamiento de buques y embarcaciones al final de su vida útil, que resulta ahora mismo de difícil cuantificación.

En lo relativo a la concienciación ambiental, ¿qué papel viene realizando la DXCACC?

Para la Dirección General, como para toda la Consellería, la educación ambiental cobra un papel primordial en todas nuestras líneas de actuación. En el ámbito de la gestión de residuos, en el último año, hemos impulsado acciones de concienciación específicas para paliar el desperdicio alimentario e incentivar el reciclaje de envases ligeros y envases de vidrio.

Tenemos en marcha varias contrataciones para el desarrollo de los planes específicos de gestión de residuos urbanos y de residuos industriales en las cuales se refleja el importante esfuerzo económico que estamos realizando en materia de formación y educación ambiental.

Además, próximamente, en el marco del desarrollo de proyectos de Sostenibilidad, y con vistas a la Agenda 2030, pondremos en marcha una serie de acciones destinadas a la mejora del comportamiento ambiental en Galicia, atendiendo de manera diferencia a los distintos segmentos de población y a los agentes económicos.

¿Hay en este momento, en estudio y/o elaboración algún nuevo proyecto legislativo en el ámbito de sus competencias?

En este momento, estamos sentando las bases de lo que será una nueva ley de residuos y suelos contaminados, con el objetivo decidido de establecer las medidas necesarias que permitan a Galicia lograr los objetivos marcados en materia de residuos del Estado y desde la UE.

Esta propuesta irá orientada hacia una Economía Circular, en la línea de la lucha contra el Cambio Climático, y esperamos que tenga una incidencia positiva sobre la creación de empleo verde y de calidad. Así mismo, buscamos impulsar el desarrollo del mercado de residuos valorizados y la compra pública verde innovadora.

Uno de los aspectos en los que queremos incidir es la reducción del desperdicio de alimentos y de la contaminación de todo tipo, especialmente la generada por plásticos no biodegradables, originadas por una gestión de residuos ineficaz. La nueva ley deberá integrar también herramientas para agilizar las obligaciones de productores y gestores de residuos, que permitan un control ágil y eficaz por parte de la Administración con un menor coste para los operadores.

Por otra parte, próximamente, iniciaremos también la redacción de un nuevo decreto que clarificará, unificará y completará el régimen de aplicación en materia de inspección ambiental.

También estamos trabajando en la elaboración de normativa especifica para la autorización de focos de emisiones a la atmósfera para aquellas instalaciones en las que se desarrolle alguna de las actividades incluidas en el catálogo recogido en el anexo IV de la Ley 34/2007,de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera, y que no estén sometidas a Autorización Ambiental Integrada. Actualmente, el Laboratorio de Medio Ambiente de Galicia tiene redactadas una serie de Instrucciones técnicas que describe este proceso de autorización, pero la elaboración de esta normativa permitiría una mayor transparencia en el proceso y su inclusión entre los trámites a realizar a través del portal electrónico de la Xunta de Galicia.

En otras Comunidades Autónomas, se están destinando fondos para apoyar la iniciativa privada en materia de instalaciones de tratamiento de residuos, ¿por qué en Galicia no está realizando una apuesta decidida en este ámbito que sin duda debe complementar, en el ámbito industrial, los esfuerzos que competen a la Xunta de Galicia y entidades locales en el ámbito de la gestión de residuos domésticos?

La situación de cada comunidad autónoma es diferente y los esfuerzos deben orientarse a suplir las carencias detectadas en la planificación con el objetivo último de avanzar hacia una sociedad circular.

Como decía antes, en el PRIGA, se pone de manifiesto que en Galicia no existe un problema de falta de instalaciones de gestión; más bien el contrario, la capacidad instalada para gestionar prácticamente la totalidad de los residuos que generamos está ampliamente sobredimensionada.

Siendo así, parece lógico que los fondos se destinen a aquéllos aspectos que la propia planificación identifica como imprescindibles para la consecución de los objetivos establecidos.

Este año, adjudicaremos actuaciones tanto en el marco de los residuos domésticos como industriales por importe de algo más de 4 millones de euros, y para el 2019 tenemos planificado poner en marcha actuaciones por importe de alrededor de 5 millones.

¿Cree usted que la DXCACC tiene los medios y está actuando eficaz y eficientemente sobre las infracciones e infractores ambientales?

Sin duda. Tenemos la voluntad, los medios y, sobre todo, personal cualificado para asumir esta tarea con la máxima eficacia y eficiencia. Actualmente, la inspección ambiental está constituida por 15 inspectores; de los cuales, 6 se encuentran adscritos a la Dirección General y los 9restantes están distribuidos entre las cuatro jefaturas territoriales.

A esto, hay que sumarle el apoyo recibido por parte de la Policía Autonómica; ya que, hasta 40 agentes colaboran anualmente con nosotros en la labor de inspección.

En los últimos años, se ha llevado a cabo una reforma de la inspección ambiental en Galicia que se ha traducido en el refuerzo y centralización del Servicio de Intervención Ambiental, en la formación y dotación de nuevos medios materiales al personal inspector, en la elaboración de Planes y Programas y en el desarrollo de un Manual de Inspección Ambiental de Galicia; así como, en la participación y liderazgo de proyectos europeos en la materia. Por ejemplo, cabe mencionar los proyectos Twinning en materia de inspección ambiental en Macedonia y en Georgia, a través de los cuales hemos podido transmitirles nuestros conocimientos y larga experiencia en materia de inspección ambiental, aportándoles nuestro sistema de inspección ambiental adaptado a las nuevas exigencias de las Directivas de la UE.

La mayor eficiencia conseguida en la actividad inspectora reflejó inicialmente un incremento paulatino de los expedientes sancionadores tramitados en materia de calidad ambiental. Sin embargo, posteriormente, hemos ido observando una mejora sustancial de los procesos e instalaciones inspeccionadas fruto de la autoconcienciación de las empresas en materia ambiental y esto ha llevado a una reducción del número de expedientes sancionadores (pasando de 874 en 2015 a 517 en 2017). Esto quiere decir, que nuestro trabajo está sirviendo para prevenir la infracción y que, por lo tanto, vamos por el buen camino.

Actualmente, presidimos la Red Española de Inspección Ambiental (REDIA); a través de la cual, estamos impulsando y dinamizando una inspección ambiental con los mismos criterios en las diferentes comunidades autónomas, promoviendo proyectos comunes y de interés para las inspecciones ambientales.

¿Cuáles cree que son los problemas ambientales más graves que tiene, en la actualidad, Galicia y cómo cree que hay actuar para resolverlos o al menos minimizarlos?

En lo tocante a mis competencias, creo que Galicia se enfrenta a los mismos retos globales que otros territorios, principalmente, la lucha contra el cambio climático. Sus efectos son por ejemplo, son ya una realidad y nos demandan medidas de adaptación urgentes; al mismo tiempo, debemos desarrollar todo el potencial que Galicia tiene para contribuir a la mitigación del cambio climático a través de la reducción de las emisiones. Para todo ello, debemos partir de un diagnóstico riguroso de la situación y diseñar e implementar una estrategia teniendo en cuenta las particularidades de Galicia. En esto, precisamente,en lo que estamos trabajando.

Por otra parte, aún nos quedan grandes esfuerzos por hacer para alcanzar los objetivos estatales y europeos en materia de residuos, cuestión clave en la implantación de la economía circular. Sin duda, en los próximos años la gestión de la materia orgánica y la lucha por el vertido cero centrarán buena parte del esfuerzo del Departamento que dirijo.

Para acabar, ¿qué les transmitiría a las empresas que trabajan en el sector ambiental?

Les transmitiría que pueden mirar al futuro con optimismo. Estamos inmersos en la transición imparable hacia una economía circular y baja en carbono y esto generará grandes oportunidades para el sector privado.

Tradicionalmente, el crecimiento del sector ambiental ha avanzado en paralelo al aumento de la exigencia legislativa y el control de las Administraciones en la materia. Creo que el enfoque ahora debe cambiar y debemos ayudar a las empresas a innovar, a ir por delante, en todos los ámbitos, desde la educación ambiental a la gestión de residuos, pasando por el sector energético.

Desde la Xunta, trabajamos para crear el marco legislativo y las estrategias necesarias para acelerar este cambio y no quedarnos atrás. Somos conscientes de que el impulso del sector privado y su capacidad de innovación serán imprescindibles para que Galicia desarrolle su potencial y afronte con éxito los grandes desafíos actuales, especialmente, la lucha contra el cambio climático.

Igualmente, compartiría con todas ellas la pasión, respeto y compromiso por el Medio Ambiente que nos lleva a esforzarnos cada día más. Tenemos por delante un reto apasionante y no hay nada más loable que trabajar en pro de un Medio Ambiente que cada día mejore y con él aumente nuestra calidad de vida.

Además, animaría a todas esas empresas a participar en todos nuestros eventos, Estrategias, programas y proyectos. Somos una Administración moderna, cómplice con el ciudadano y nos gusta escuchar y mejorar. Somos activos y proactivos. Esperamos que nos sigáis igualmente en @GaliciaSostible.